En Calahonda, en La Laja, a unos 20 metros nos encontramos este objeto que toca la mano del buzo:

Se trata de un Pyrosoma atlanticum, un tunicado colonial holoplanctónico, o sea, una colonia de individuos independientes que se llaman blastozoides, que filtran el agua y la expulsan por el agujerito de la foto, alimentándose de la materia orgánica existente. Es muy raro, porque no es de costa sino todo lo contrario, pelágico y de aguas profundas.

Tiene capacidad bioluminiscente, por lo que, al parecer, si el encuentro hubiera sido por la noche, lo hubiéramos localizado con mucha facilidad.